La verdad que no sé qué es peor, porque la primera opción sería un suicidio, ya que si están teatralizando para hacer parecer a UPN más navarra se está haciendo el juego al nacionalismo navarro tan influido por Euskadi que echa raíces en el partido socialista a la vez que resta credibilidad al PP y la propia UPN, aunque piensen lo contrario.
Si ha sido traición lo de Miguel Sanz nos da lo mismo, porque en caso de ruptura con el PP, su única salida será utilizar la marca UPN como defensa de Navarra no sólo ante el País Vasco, sino ante el Leviatán capitalino. Nos da lo mismo digo, en la cuenta negativa, porque traerá unos años de inestabilidad para los navarros y más germen de ese cáncer nazionalista que lleva desde el siglo XIX jorobando a Expaña. Y en este caso la razón de sus movimientos no sería otra que mantener el Poder cueste lo que cueste, algo que especialmente a los votantes del PP, y UPN ojo, molesta mucho. Somos un poco borreguitos, como todos, pero por suerte menos que las huestes socialistas.
Es una bendición para nuestras conciencias y honor, pero una maldición para el partido que apoyamos si no mantiene los valores por los que apostamos por él.
Sea como fuere, todos los caminos que elijan bondades identitarias para obtener votos, a la larga conducen no a Roma sino al nacionalismo. Arrabaaal no andaba tan desencaminado, lo que ocurre confundió al beber por primera vez en su vida milenarismo con nacionalismo, y no nos quisimos dar cuenta.
Va a llegar, sin más erres.
Por Prevost
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar